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Evaluación de hígado, vesícula y vías biliares, páncreas, bazo y riñones. Puede ayudar a identificar cálculos, quistes, inflamación, hígado graso y otras alteraciones abdominales.
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Evaluación integral de los principales órganos abdominales y pélvicos mediante ultrasonido.
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Valoración dirigida del hígado, vesícula y conductos biliares. Útil en pacientes con dolor abdominal, sospecha de cálculos, hígado graso y alteraciones de pruebas hepáticas.
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Estudia riñones y vejiga para detectar cálculos, dilatación de las vías urinarias, quistes y otras alteraciones.
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Valoración de riñones, vejiga y próstata. Puede incluir medición del volumen prostático y de la orina residual después de la micción.